Cuidado del cachemir
Cuando se cuida adecuadamente, el cachemir mantendrá su forma y suavidad durante mucho tiempo.
Por más tentador que sea llevarlas a la tintorería, el método más suave para limpiar prendas de punto de cachemir es lavarlas a mano. Esto asegura que cada prenda conserve su suavidad y durará mucho más que si se exprime y presiona regularmente en la tintorería. Aquí hay cuatro pasos simples para cuidar el cachemir en casa:
- Lava suavemente tu prenda a mano en agua tibia usando un jabón suave diseñado para productos de lana y seda. Evita usar productos biológicos que pueden desgastar la prenda con el tiempo. Enjuaga bien en agua tibia antes de presionar cuidadosamente el exceso de agua de la prenda. Nunca exprimas ni retuerzas.
- Coloca el cachemir plano sobre una toalla seca para ayudarle a recuperar su forma y enrolla la toalla. Presiona suavemente para eliminar el exceso de agua. Repite este proceso con una segunda toalla.
- Extiende la prenda plana sobre una toalla limpia y deja secar al aire. No uses secadora.
- Guarda la prenda en posición horizontal; colgarla hará que se estire y pierda su forma.
Manchas: si no se eliminan de tu prenda de cachemir con el lavado a mano, puede ser necesario llevarla a la tintorería. Usa una tintorería de confianza y enfatiza que la prenda es de cachemir para que la traten con el mayor cuidado.
Bolitas en el cachemir
Las bolitas se refieren a las pequeñas pelotitas que aparecen en las zonas de mayor roce. Ocurren porque el hilo de cachemir es mucho más fino y suave que otras telas (¡no es señal de mala calidad!). Para eliminarlas, usa un peine especial para cachemir o una máquina quitapelusas (similar a un cepillo de dientes eléctrico), ambos disponibles en tiendas. Simplemente cepilla suavemente el área afectada hacia abajo durante unos minutos.